viernes, 29 de noviembre de 2013

somos cuerpo

"El cuerpo es la metáfora básica de nuestra vida, la expresión de nuestra existencia. Es nuestra biblia, nuestra enciclopedia, nuestra propia historia. Todo lo que nos sucede está almacenado y es reflejado por nuestro cuerpo. El cuerpo sabe; el cuerpo lo dice"

Gabrielle Roth

viernes, 22 de noviembre de 2013

SER LUNA

Como las olas y las mareas, como las noches y los días, las estaciones del año, la vida misma... nuestro tránsito por la Tierra va siendo circulando ciclos eternos. Nacemos - crecemos - maduramos - morimos, para volver a empezar todas las veces. Cada ciclo que termina un nuevo ciclo que comienza.

Las mujeres somos una con la Luna, como ella transitamos mes a mes fases crecientes, llenas, menguantes, nuevas. El ciclo menstrual alumbra nuestra naturaleza cíclica y cambiante, cada una de sus etapas nos determina con su energía particular y su tono emocional propio. Lo que nos desespera durante el caótico período premenstrual, puede hasta causarnos gracia en la liviana fase que sigue al sangrado.

Las cuatro etapas del ciclo menstrual, cada una con sus características propias, nos hacen bailar al ritmo de la luna. Sangramos, nos sumergimos en la oscuridad de la noche en Luna Nueva. Necesitamos meternos en nuestra cueva, pausar, descansar. Los días de la fase menstrual son de contacto con lo profundo, con lo trascendente, con la bruja sabia que habita en nosotras.

Habiendo soltado lo que tenía que morir, renovadas y livianas renacemos. El siguiente período previo a la ovulación como Luna Creciente alumbra comienzos, así salimos curiosas a reconocer el mundo, volvemos a mirar, abriéndonos, permeables a lo que este nuevo ciclo trae.

Crecemos, dispuestas a sembrar y fecundar, somos Luna Llena que brilla luminosa y con ese atractivo inevitable Ovulamos. Nuestro cuerpo listo para concebir, vibramos colmadas de receptividad amorosa. Armamos nidos preciados generando hijos, ideas, obras, proyectos. Empatía y capacidad de conciliar, cuidar y acompañar copan nuestro clima emocional.

El ciclo sigue su destino. El óvulo no fecundado muere combinando la nostalgia de lo que no fue con la expectativa de todo lo por venir, seguimos siguiendo, lucha interna de fuerzas en conflicto. Período Premenstrual, Luna Menguante que se va apagando, disolviendo todo, soltando, dejando caer lo que se debe ir. Preparándonos para sangrar transitamos esta fase tomadas por vulnerabilidades extremas, sensibilidad exacerbada, irritabilidad a flor de piel. En ese caos nos iluminamos, se potencian nuestras capacidades intuitivas y las habilidades para ver muy claro. La luz proyecta las sombras y vemos demasiado más allá de la superficie. Momento femenino poderoso, mucho aprendizaje, acopio de experiencia. Volvemos a la cueva, nos retiramos a la quietud que nos permite escuchar el mensaje de la sangre, nuestra sangre. Para volver a empezar una vez más un nuevo círculo lunar femenino.

Adentrarnos en nuestra realidad lunar es entregarnos a un tiempo circular, aunarnos con la ciclicidad que nos habita. Vivir en conexión con nuestro ciclo es alinearnos con los ciclos de la naturaleza, pura experiencia de expansión existencial, es darnos cuenta con todos los sentidos que somos parte de un universo infinito, eternamente misterioso y perfecto. La Luna nos rige y nos guía con su ritmo cíclico circular.

Somos mujeres circulares, circulares son nuestras formas, sinuosas, tetas, caderas, panzas, redondeadas, como la Tierra, como la Luna, oscuras, iluminadas, dando vueltas cual sistema solar sobre nosotras mismas. 

Sentirnos Luna es saber que somos una y parte de la Totalidad, es vivir en un estado de danza cósmica sagrada.

jueves, 7 de noviembre de 2013

dejar caer los velos y dejarse caer también si hiciera falta,

ser y estar habitando intensas vulnerabilidades, 
poderosas fortalezas, intermedios que dan treguas,
entregarse a la experiencia de dejarse atravesar por lo que sea que tenga que ser,
estar a la altura de las circunstancias que la vida nos propone, 
danzando los vericuetos, los dolores, las incomodidades, 
estar estando, presencia plena, verdadera autenticidad,
asumiendo los costos, abrazándolos...

dejar caer los velos y dejarse caer también si hiciera falta,
pararse y volver a empezar cuantas veces sea necesario, 
vida-intensidad-emoción-cuerpo-espíritu que no busca la calma, 
sino la turbulencia requerida para conquistar integridades,
"elementales leches", big bang existencial que se recicla en cada ciclo,
ciclos eternos, encuentros cósmicos, imponentes gratitudes,
pura vida, puro amor...

puro presente poblado de inspiradoras amistades,
gracias amigos lindos por tanto!!!

"baila... simplemente baila"